IV. BUSCANDO
Entre el dudoso cortejo de sombras, peregrinando voy una sombra buscando. En el místico reflejo de la noche constelada quiero hallar una mirada. Asir anhela mi oído una voz que se ha extingido entre los ecos lejanos. Al pasar por un jardín finge el roce de un jazmín la caricia de sus manos. ¡Oh sombra, mirada, voz, manos!; el vórtice atroz de la eternidad callada os sorbió. ¡Triste de mí, que no tengo nada, nada; que ya todo lo perdí!
Enero 18 de 1914Amado Nervo
Incluido en Poesías completas. Amado Nervo. Colección la Divina Locura. Editorial Teorema. Barcelona. 1982.
Y en Obras completas, Madrid, Aguilar, 1972 (Los Grandes Clásicos).