Cercada está mi alma de contrarios;
la fuerza, flaca; el castellano, loco;  
el presidio, infïel, bisoño y poco,  
ningunos los pertrechos necesarios.

Los socorros que espero, voluntarios,  
porque ni los merezco ni provoco;  
tan desvalido, que aun a Dios no invoco  
porque mis consejeros andan varios.

Los combates, continuos, y la ofensa;  
los enemigos, de ánimo indomable;  
rota por todas partes la muralla.

Nadie quiere acudir a la defensa...  
¿qué hará el castellano miserable  
que en tanto estrecho y confusión se halla?


Baltasar del Alcázar



Soneto  
Aumentar tamaño letra Disminuir tamaño letra

Incluido en Obra poética. Baltasar del Alcázar. Edición de Valentín Núñez Rivera. Cátedra Letras Hispánicas. Madrid. 2001.

amazon.com
amazon.com

Casadellibro.com