|
AL SOL, PORQUE SALIÓ, ESTANDO CON SU DAMA, Y LE FUE FORZADO DEJARLA Ya besando unas manos cristalinas,
Ya quebrando en aquellas perlas finas
Estaba, oh claro Sol invidïoso,
Si el cielo ya no es menos poderoso,
|
Incluido en Sonetos Completos. Luis de Góngora. Edición Biruté Ciplijauskaité. Clásicos Castalia. Editorial Castalia (Madrid).


