|
A UNA ESTATUA DE NIOBE, QUE LABRÓ PRAXÍTELES, DE AUSONIO Viví, y en dura piedra convertida,
A todo me dejó restituida,
¡Ay triste! Cuán en vano me consuelo,
Pues ha querido el riguroso cielo,
|
|
|
Incluido en Obra poética. Juan de Arguijo. Edición
de Stanko B. Vranich. Clásicos Castalia 40. Editorial Castalia.