SONETO DEL AHORCADO

El beodo narraba dificultosamente,
con hipos de agonía y vahos de aguardiente:
Él, residuo de hombre, sin vigor ni decoro,
era el único dueño de un singular tesoro.

Y vi en su mano torpe, tal como una serpiente
de escamas de oro puro, la trenza reluciente:
su tesoro romántico, su reliquia -aunque ignoro
de quién era la trenza de cabellos de oro-.

Y una noche de lluvia se colgó de una rama,
y un rechinar de dientes epilogó su drama
de recorrer a tientas las brumas del alcohol.

Y allí lo vimos todos, al inflamarse el día,
y en su cárdeno cuello la trenza relucía
cual si se hubiese ahorcado con un rayo de sol.

José Ángel Buesa



José Ángel Buesa  
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Incluido en Nada llega tarde (Antología poética). José Ángel Buesa. Introducción y Selección de Pablo Valladolid y Victoria Pereira "Lía". Prólogo de Carilda Oliver Labra. Prefacio de Pepe Domingo Castaño. Editorial Betania. Colección Antologías.

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