Pequeñez de las grandezas humanas

Salgo del Betis a la ondosa orilla
cuando traslada el sol su nácar puro
al polo opuesto, y en el cielo oscuro
la luna ya majestüosa brilla.

Entre la opaca luz su honor humilla
la soberbia ciudad y el roto muro
que, al rigor de los siglos mal seguro,
reliquia funeral, ciñe a Sevilla.

Pierde la sombra su grandeza ufana;
la altiva población y sus destrozos
lúgubres se divisan y espantables.

Fía, Licino, en la grandeza humana;
contémplala en la noche de sus gozos,
y los verás medrosos, miserables.


Juan Pablo Forner y Segarra


* Polt modifica la versión y puntuación de Cueto, que trae este primer terceto:

              Pierde en las sombras su grandeza ufana;
              la altiva población, y sus destrozos
              lúgubres se divisan y espantables.

Quizás el error del manuscrito resida en gozos y no en despojos, puediendo quedar el segundo terceto así:

              Fía, Licino, en la grandeza humana,
              contémplala en la noche de sus ojos,
              y los verás medrosos miserables.



   Juan Pablo Forner y Segarra    
Versión manuscrito
Facsímil Poesías Inéditas de Félix Mª Samaniego. Ms. 3.751 de la Biblioteca Nacional
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Incluido en Poesía del siglo XVIII. Edición de John H. R. Polt. Clásicos Castalia nº 65. Editorial Castalia.

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