|
A CIERTA DAMA QUE SE DEJABA VENCER DEL INTERÉS ANTES QUE DEL GUSTO Mientras Corinto, en lágrimas deshecho,
¿Quién, pues, se maravilla deste hecho,
Interés, ojos de oro como gato,
Le flechó de la aljaba de un talego.
|
|
|
Incluido en Sonetos Completos. Luis de Góngora. Edición Biruté Ciplijauskaité. Clásicos Castalia. Editorial Castalia (Madrid).


