A LA SEPULTURA DE TEODORA DE URBINA 178 Mi bien nacido de mis propios males,
Ciego, llorando, niña de mis ojos,
quebranta tus estrellas celestiales?
hallé más presto el oro en tus despojos,
|
|
|
Incluido en Poesía selecta. Edición Antonio Carreño. CÁTEDRA - Letras Hispánicas nº 187. 2ª edición, 1995.


