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A LA PEREZA ¡Qué dulce es una cama regalada!
¡Oh, qué lindo en poltrona dilatada
¡Salve, oh Pereza! En tu macizo templo
me arrastra bostezando; y, de tal modo
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Versión proporcionada por Rafael Aguilar rafaelaguilar@menta.net reproducido del volumen 6 de la Enciclopedia UTEHA, editada por Montaner y Simón en 1957.