PARA ENTONCES

Quiero morir cuando decline el día,
en alta mar y con la cara al cielo;
donde parezca sueño la agonía,
y el alma, un ave que remonta el vuelo.

No escuchar en los últimos instantes,
ya con el cielo y con el mar a solas,
más voces ni plegarias sollozantes
que el majestuoso tumbo de las olas.

Morir cuando la luz, triste, retira
sus áureas redes de la onda verde,
y ser como ese sol que lento expira:
algo muy luminoso que se pierde.

Morir, y joven: antes que destruya
el tiempo aleve la gentil corona;
cuando la vida dice aún: «soy tuya»,
aunque sepamos bien que nos traiciona.

Manuel Gutiérrez Nájera, 1887



   Elegías (1887-1890)    
Recitado por Héctor Azar Recitado por Héctor Azar
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Incluido en Poesías completas de Manuel Gutiérrez Nájera. Edición de Francisco González Guerrero. Colección de escritores mexicanos. Tercera Edición 1978. Editorial Porrúa. México.

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