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ELEGÍA
Yo quiero ser llorando el hortelano
Alimentando lluvias, caracolas
daré tu corazón por alimento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
No hay extensión más grande que mi herida,
Ando sobre rastrojos de difuntos,
Temprano levantó la muerte el vuelo,
No perdono a la muerte enamorada,
En mis manos levanto una tormenta
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
de angelicales ceras y labores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
A las aladas almas de las rosas
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Incluido en El hombre y su poesía. Antología. Miguel Hernández. Ed. Juan Cano Ballesta. CÁTEDRA. Letras Hispánicas, nº 2.


Y en Antología Cátedra de Poesía de las Letras Hispánicas. Selección e introducción de José Francisco Ruiz Casanova. Cátedra Letras Hispánicas. 500. Ediciones Cátedra S.A. 1998.


Y en Diez siglos de poesía castellana. Selección e introducción de Vicente Gaos. El libro de bolsillo 581. Alianza Editorial. Madrid.

