|
LA ORACIÓN DEL ATEO Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
|
|
|
Incluido en: Antología poética. Miguel de Unamuno. Prólogo de José María de Cossío. Colección Austral 601. ESPASA CALPE S.A.


