RAÍZ DEL HOMBRE - II
Ardan todas las voces y quémense los labios; y en la más alta flor quede la noche detenida. Nadie sabe tu nombre ya; en tu secreta fuerza influyen la madurez dorada de la estrella y la noche suspensa, inmóvil océano. Amante, todo calla bajo la voz ardiente de tu nombre. Amante, todo calla. Tú, sin nombre, en la noche desnuda de palabras.
Octavio Paz, 1935
Versión proporcionada por Dina Posada.
Incluido en Obra poética (1935-1988). Octavio Paz. Seix Barral. Primera edición, diciembre 1990.