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POEMA 8 Abeja blanca zumbas ebria de miel en mi alma
Soy el desesperado, la palabra sin ecos,
Última amarra, cruje en ti mi ansiedad última.
Ah silenciosa! Cierra tus ojos profundos. Allí aletea la noche.
Tienes ojos profundos donde la noche alea.
Se parecen tus senos a los caracoles blancos.
Ah silenciosa! He aquí la soledad de donde estás ausente.
El agua anda descalza por las calles mojadas.
Abeja blanca, ausente, aún zumbas en mi alma.
Ah silenciosa! |
![]() Pablo Neruda, 1924 |
Incluido en
Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Cien Sonetos de Amor. Plaza
y Janés. Ave Fénix 205-2. Sexta edición, junio 1998.
Barcelona. En la red http://www.wagill.com/neruda/ciensone/



