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SONETO LXIV De tanto amor mi vida se tiñó de violeta
y allí de la tinieblas me levanté a tu pecho,
Nadie puede contar lo que te debo, es lúcido
Es sin duda estrellado todo lo que te debo,
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Tarde |
Incluido en
Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Cien Sonetos de Amor. Plaza
y Janés. Ave Fénix 205-2. Sexta edición, junio 1998.
Barcelona. En la red http://www.wagill.com/neruda/ciensone/



