Chisporrotea
en el aceite
hirviendo
la alegría
del mundo:
las papas
fritas
entran
en la sartén
como nevadas
plumas
de cisne matutino
y salen
semidoradas por el crepitante
ámbar de las olivas.
El ajo
les añade
su terrenal fragancia,
la pimienta,
polen que atravesó los arrecifes,
y
vestidas
de nuevo
con traje de marfil, llenan el plato
con la repetición de su abundancia
y su sabrosa sencillez de tierra.
Incluido en Obras Completas II. De "Odas Elementales" a "Memorial de Isla Negra" 1954-1964. Pablo Neruda. Edición y notas de Hernán Loyola. RBA - Instituto Cervantes. Barcelona. 2005.