QUÉJASE DE LA SUERTE: INSINÚA SU AVERSIÓN A LOS VICIOS, Y JUSTIFICA SU DIVERTIMIENTO A LAS MUSAS
¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
Yo no estimo tesoros ni riquezas,
Y no estimo hermosura que vencida
teniendo por mejor en mis verdades
|
|
|
Incluido en Versos profanos. Grijalbo Mondadori S.A. 1998.